Desde hace casi 200 años las exposiciones universales han constituido un medio extraordinariamente útil para transmitir y difundir los logros y los avances de la humanidad, a la vez que han facilitado un más intenso contacto entre los pueblos y culturas del planeta en ámbitos tan diversos como la economía, la industria, el comercio y la tecnología, entre otros. En ese sentido, cabe destacar la trayectoria de la República Argentina en cuanto a la participación en eventos de esta naturaleza, siendo el país latinoamericano con mayor presencia en los mismos desde 1855.
La EXPO SHANGHAI 2010 tiene, en este contexto histórico, un significado especial por varios motivos. El primero naturalmente tiene que ver con la importancia del país anfitrión. China tiene, en efecto, todos los rasgos, no solo de una potencia global de gran relevancia en lo geográfico y poblacional, sino que además y sobre todo, encarna una cultura milenaria, un verdadero faro de la civilización, que por otra parte, se encuentra atravesando un prodigioso proceso de transformaciones de todo orden, lo que hace que la sociedad china y el país entero se sitúen cada vez más aceleradamente en la vanguardia de la comunidad internacional.
Otro motivo destacable es que este evento facilitará y promoverá aún más, si cabe, el mejor conocimiento del mundo asiático por parte de los pueblos de nuestra América y más allá.
Por último, el tema elegido que viene a ser el fundamento de esta exposición y que esta sintetizado en el lema “Mejor Ciudad, Mejor Vida”, cobra un particular significado en la medida que toca uno de los fenómenos más característicos de la evolución del hombre en los últimos dos siglos, es decir, una urbanización con un crecimiento exponencial. Pensemos sino que en 1800 solo el 2% de la población mundial era urbana, mientras que para el año próximo se calcula que esa franja poblacional representará el 55% del total de los habitantes de nuestro planeta.
Resulta entonces indiscutible que cuando hoy en día enfrentamos cada vez con mayor frecuencia a los grandes desafíos derivados de ese fenómeno universal que es la urbanización, y particularmente las megalópolis modernas, tanto en el campo de los recursos económicos como en lo relativo a la convivencia social en ese medio, nos vemos en la obligación de encontrar lo más rápidamente posible soluciones adecuadas que contemplen una variedad casi infinita de necesidades e intereses, todos emergentes de ese mismo fenómeno.
En ese sentido, la Exposición servirá como marco ideal para propuestas novedosas, casos exitosos y una multitud de estudios académicos, que permitirán que un selecto grupo de expertos de todas las naciones participantes, especialistas en cada uno de los temas, intercambien experiencias y debatan eventuales soluciones a los principales retos que plantea la vida ciudadana en todas las regiones del mundo.
Todos conocemos esos retos. Derroche de recursos, contaminación, estrés urbano, complejidad de las comunicaciones, desigualdad social, delincuencia, problemas de salud y educación, son algunos de los más notorios.
Creo que lo que en el fondo buscamos, es decir, el deseo de la humanidad toda, es alcanzar una vida mejor en entornos urbanos donde la existencia se desarrolle de una manera sustentable, en armonía con el medio ambiente y donde el eje central sea siempre el ser humano.